Historia de terror Bajo tu cama

por | 7 julio, 2016

Historia de terror Bajo tu cama

1,2,3 tú no me ves,

3,4,5 te jalo los pies,

6,7,8 bajo tu cama me escondo,

8,9,10 y a mi mundo te robo

Así decía una cancioncilla molesta y perturbadora que Ninet cantaba, tenía apenas un par de días con esa tonada, pero fueron suficientes para alterar a todos alrededor, y es que no era solamente la letra, sino la forma en que la niña se comportaba al cantarla.

Se quedaba quieta, parada muy derecha, mirando fijamente a las personas, clavaba sus ojos como espadas, hacía daño, incluso físico, así desde la distancia, sin mover un solo dedo, tan solo la mirada le bastaba. Después soltaba una carcajada malévola, con una voz que parecía no pertenecerle, pues era un sonido fuerte, seco que retumbaba en los cráneos por horas.

No le importaban las reprimendas ni los castigos, solo quería cantar esa canción, incluso cuando los demás dormían, para despertarlos en un sobresalto, pues crujían yo creo que hasta sus huesos llenándoles de escalofríos el cuerpo.

El primero en perder la razón fue el padre, le quería obligar a callar, porque esa tonada le taladraba la cabeza, haciéndole pensar las cosas más horrendas, evocando recuerdos de aquella época en que temía a los monstruos bajo la cama, aquel tiempo en que no quería pegar los ojos porque tenía miedo de que al abrirlos alguna criatura extraña lo tuviera en su lecho.

Con esa desesperación hizo frente a la niña, la tomó de los hombros pidiéndole a gritos callar, queriendo después convencerla a través del miedo, pero las palabras de su hija le hicieron caer de rodillas, las piernas no pudieron sostenerlo más cuando ella le dijo: – Papá, eres tu quien debe temer, esa canción me la enseño el payaso que está debajo de tu cama, dice que te conoce desde pequeño.

Acto seguido, una risa malévola entrecortada, una mano por debajo de la cama, y el padre siendo jalado por ella.